Ponce de León y la clave del triunfo en Toay: “El equipo dio vuelta el auto”
El Corsi Sport pasó de terminar en San Nicolás con un Toyota Corolla Cross difícil de manejar a recuperar el protagonismo en Toay. Gabriel Ponce de León explicó el trabajo realizado durante el receso y celebró su tercera victoria con el equipo.
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Gabriel Ponce de León ganó en Toay, resistió hasta la bandera a cuadros los ataques de Franco Vivian y cerró la sexta fecha del TC2000 con una diferencia de apenas 249/1000. El resultado le dio su primera victoria de 2026 y la tercera desde que corre para el Corsi Sport, pero también confirmó algo que el equipo necesitaba comprobar: el Toyota Corolla Cross volvió a funcionar.
El triunfo apareció después de un tramo complicado de la temporada. Ponce de León y el Corsi Sport habían comenzado el campeonato cerca de la victoria, pero con el paso de las fechas perdieron rendimiento. La situación llegó a su punto más difícil en San Nicolás, donde el piloto terminó con un auto que, según explicó, se había vuelto “impredecible”.
El receso de un mes permitió revisar el Toyota, detectar problemas y recuperar una base de trabajo. En Toay, esa reacción se vio desde la clasificación y terminó de confirmarse en la carrera, cuando Ponce de León pudo sostener el ritmo y defender la punta sin sufrir una caída en el rendimiento de los neumáticos.
DE PELEAR ADELANTE A PERDER EL RUMBO

Las expectativas para 2026 eran altas. Ponce de León había cerrado la temporada anterior con una victoria en Junín, después de haber ganado también en San Juan. El arranque del nuevo campeonato pareció continuar esa tendencia: el Toyota estuvo en la pelea durante las dos primeras fechas, aunque el resultado final no acompañó.
“Arrancamos el año siendo muy protagonistas. Perdimos por casi nada las dos primeras carreras, principalmente en el callejero y en San Juan”, explicó Ponce de León al repasar la primera parte del campeonato.
El triunfo conseguido en Junín a fines de 2025 había reforzado la expectativa del equipo. Sin embargo, los puntos que se escaparon y la imposibilidad de concretar otra victoria comenzaron a marcar una temporada más irregular de lo imaginado. “Haber ganado la última fecha del año pasado en Junín nos generaba expectativas, pero luego, por diferentes motivos, perdimos puntos y la posibilidad de ganar alguna carrera”, reconoció.
El problema ya no fue solamente la falta de resultados. El funcionamiento del auto también comenzó a deteriorarse. El Corsi Sport dejó de tener una herramienta que le permitiera pelear con regularidad y llegó a San Nicolás sin respuestas claras.
“Después nos desinflamos un poco, al punto de perder el funcionamiento de un auto competitivo. Llegamos a la última fecha en San Nicolás con un vehículo difícil de manejar y de entender, porque hacía cosas raras”, contó el juninense.
EL TRABAJO DEL CORSI SPORT DURANTE EL RECESO

La pausa entre San Nicolás y Toay llegó en el momento justo. El equipo utilizó esas semanas para trabajar sobre el Toyota Corolla Cross y revisar las causas de un comportamiento que había complicado tanto al piloto como a los técnicos.
Ponce de León no habló de una modificación puntual ni atribuyó la recuperación a una sola pieza. Su explicación fue más amplia: el Corsi Sport encontró elementos que no estaban funcionando correctamente y consiguió devolverle al auto una respuesta más lógica. “Este parate nos vino muy bien porque se trabajó mucho en el auto. El equipo lo dio vuelta”, resumió.
Para el piloto, el hallazgo también permitió recuperar confianza antes de viajar a La Pampa. El ritmo de carrera nunca había sido la mayor preocupación del conjunto. La prioridad era volver a disponer de un auto previsible, que respondiera a los cambios y permitiera aprovechar esa fortaleza. “Me quedé tranquilo porque encontramos algunas cosas que no estaban bien. Sabíamos que, si teníamos la herramienta, podíamos estar en la pelea. Y así fue”, agregó.
TOAY CONFIRMÓ LA RECUPERACIÓN

El Toyota mostró otra cara desde la clasificación. Ponce de León quedó quinto y, por la inversión de los seis primeros lugares, largó desde la primera fila junto a Marcelo Ciarrocchi. No era todavía una victoria, pero sí la primera confirmación de que el trabajo realizado durante el receso había dado resultado.
“Fuimos protagonistas a la hora de clasificar. Sabemos que en ritmo de carrera siempre somos buenos, por lo que con una buena largada podíamos pelear por la competencia”, señaló.
En la carrera se mantuvo cerca de Ciarrocchi y fue a buscar la punta. El piloto del Fiat Pulse recibió luego un pase y siga por falsa largada, sanción que dejó a Ponce de León al frente. A partir de allí comenzó otra carrera: Franco Vivian avanzó desde el quinto lugar con la Chevrolet Tracker del Proracing y llegó hasta la parte trasera del Toyota.
La definición expuso uno de los puntos que más valoró Ponce de León después del triunfo. El auto no perdió velocidad con el paso de las vueltas y el desgaste de los neumáticos se mantuvo bajo control. Esa respuesta le permitió elegir la trayectoria interna y cerrar los espacios cada vez que Vivian intentó superarlo.
“Fuimos a buscar a Marcelo hasta que él sufrió la penalización. A partir de ahí, nos pudimos defender bien de Franco gracias a un auto que no perdió ritmo ni consumió neumático. Eso me permitió defenderme por adentro y aguantar también los ataques de Vivian sobre el final”, explicó.
La diferencia de 249/1000 en la llegada mostró hasta dónde llegó la presión. Vivian atacó hasta la última vuelta, pero Ponce de León no dejó una oportunidad clara y consiguió sostener el primer lugar.
TRES VICTORIAS CON EL CORSI SPORT
El éxito de Toay amplió una relación que ya había dado resultados en 2025. Ponce de León consiguió sus tres victorias con el Corsi Sport en escenarios diferentes: primero ganó en San Juan, luego cerró aquella temporada con un triunfo en Junín y ahora volvió a subir a lo más alto del podio en La Pampa.
La tercera victoria llegó, además, cuando el equipo necesitaba una señal después de varias fechas sin el rendimiento esperado. No resolvió de golpe todo lo ocurrido en la primera mitad del año, pero confirmó que el trabajo del receso corrigió problemas concretos y devolvió al Toyota a la pelea.
El próximo compromiso será el 6 de septiembre en Junín, la ciudad de Ponce de León y el escenario de su anterior triunfo. El TC2000 tendrá allí cambio obligatorio de neumáticos, una variante que sumará otro desafío estratégico. El Corsi Sport llegará con un dato mucho más importante que cualquier pronóstico: después de perder competitividad, volvió a ganar.




